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Formación y seguridad vial para los motoristas

Autor:    Fecha:  25 March 2015

Cuando hablamos de siniestralidad vial, automáticamente pensamos en accidentes de coche. La mayor parte de la población se desplaza por carretera a través de este vehículo pero en el caso de las zonas urbanas, cada vez son más los que escogen la moto como vehículo más útil para evitar atascos o para poder aparcar más fácilmente.

Actualmente, el 27% de los accidentes en moto  se producen por la circulación en carretera, mientras que el 73% se produce en vías urbanas. El manejo de una motocicleta implica destreza, equilibrio y coordinación, cualidades de las que si se carece se fomenta un aumento del índice de siniestralidad. Este aumento se agrava cuando estas motocicletas tienen que convivir con un entorno ocupado por automóviles o vehículos pesados, que pueden poner en peligro la vida de estos motoristas al ser difícil identificarles o no saber reaccionar a tiempo al no poder verles con claridad.

motorista trafico

La vulnerabilidad de este vehículo hace que sus usuarios sean más propensos a resultar severamente lesionados en un accidente o a perder la vida. Es por eso por lo que la formación sobre seguridad vial es la mejor manera de enseñarles a prevenir este tipo de siniestros. De esta manera conseguimos que la coexistencia entre motos y coches, u otros vehículos, resulte segura para todos tanto en carreteras como en zonas urbanas.

Sin una formación adecuada no se puede hacer que los motoristas aprendan a ser prudentes y precavidos ante situaciones peligrosas cuando circulan. Ellos son los primeros que deben aprender a circular con aún más anticipación, evitar el culebreo entre vehículos, los ángulos muertos, etc. Pero también está en nuestras manos ayudarles a conseguirlo.

En general, se busca ponerles a prueba ante situaciones adversas para que sepan reaccionar a tiempo y de forma segura. Por eso, la mejor manera de poner en práctica este tipo de situaciones es mediante el empleo de simuladores en los que se podría recrear todo tipo de situaciones extremas.

Con estos simuladores se consigue que el motorista aprenda sin riesgo de sufrir ningún tipo de accidente y adquiera nuevos conocimientos que le ayuden a agilizar su rapidez de aprendizaje. Esta formación pretende que las reacciones de los motoristas se basen en su propio instinto, que se familiarice con ellas gracias a la repetición de ejercicios o prácticas adaptadas a sus necesidades y con ello crearles un hábito de conducción segura y eficiente.